mayo 27

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La mitad de la cara


Ahora solo se nos ve la mitad de la cara. Ahora solo podemos expresarnos con los ojos, porque nuestra boca ha desaparecido detrás de una mascarilla. Nos hemos visto obligados a borrar la mitad de nuestra expresión. Y eso es una barrera importante.

Y es que, claro, comunicarse solo con la mitad de la cara, es mucho más complicado. De hecho, ¿no os pasa que os cuesta incluso reconocer a las personas cuando llevan la mascarilla (que, afortunadamente, casi el 100% de las veces)?

Y es que, si la expresión facial se lleva más de la mitad del pastel a la hora de comunicar un mensaje de manera efectiva, parece oportuno reflexionar sobre las consecuencias que tendrá el uso de las mascarillas en nuestra comunicación. 

Este instrumento de prevención contra el contagio del coronavirus cubre completamente el rostro, excepto los ojos, que quedarán como nuestros únicos aliados para comunicarnos.


Y yo me pregunto, ¿serán suficientes?


Esta mañana, sin ir más lejos, me han saludado 3 personas por la calle y solo fuí capaz de reconocer en el momento a una ... (y porque su pelo tiene un color peculiar, que si no ...). Y he pensado, ¡joer, es que este virus nos ha borrado la mitad de la cara!

Esa cara que no solo expresa palabras, sino también estados de humor, cansancio, energía, pena, preocupación, alegría ... y eso es lo que tengo que pensar en lo importante que es la comunicación no verbal y lo que necesitamos un diario.

La comunicación no verbal es tan importante que supone más del 90% de toda nuestra comunicación, ya que las palabras, lo que decimos, son tan solo el 7%.

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Así que, fíjate si es importante.


Es tan importante que hay empresas que ya están diseñando mascarillas especiales con la parte de la boca transparente para que las personas sordas puedan leer los labios de la persona que se comunique con ellos. Y comentaban que ya habían tenido pedidos de personas no sordas que querían esas mascarillas.

En los hospitales, muchos sanitarios han optado por dibujar en sus mascarillas sonrisas para empatizar con los pacientes. #Sonrisavirus partió de la ONG Payasos sin fronteras y se ha hecho muy viral: “ Una sonrisa dibujada sobre nuestros miedos, sobre esta tristeza y esta incertidumbre que nos invade. Una sonrisa dibujada sobre millones de mascarillas que tapan hoy nuestros rostros, conformando un paisaje humano sombrío. Sonreír a los demás mientras les protegemos ”.

Lo que está claro es que con las mascarillas, nuestra expresión facial se verá limitada solo a los ojos.


 Y habrá gente que exprese mucho con los ojos, pero otra que no.

 

La manera de transmitir a la otra persona va a suponer un cambio en la comunicación importante.

El problema de los ojos  como herramienta comunicativa es su lenguaje es el menos controlable para los seres humanos, ya que sus códigos se caracterizan por una comunicación electrónica inconsciente. Pocas personas tienen la capacidad de dominar la forma en la que mira, cómo mueven sus globos oculares o el tamaño de sus pupilas.



Conclusión


La conclusión parece clara: los ojos, pese a su enorme capacidad expresiva, resultarán insuficientes al principio y necesitaremos apoyarnos en otras partes del cuerpo, como las manos.

El hecho de llevar mascarilla nos hará gesticular más para poder expresar nuestras emociones. Vamos a tener que compensarlo con gestos o con la mirada más fuerte.

Y por supuesto, la gesticulación de las manos será muy importante, ya que nos permitirá reforzar la comunicación no verbal, que quedará mermada al tapar una parte importante de la cara con la mascarilla.

El lenguaje no verbal habrá que utilizarlo más. Y con lenguaje no me refiero a las palabras, sino a la paralingüística

Lo que está claro es que mientras tengamos que usar mascarillas, será necesario que entrenemos y observemos en los demás otros signos de comunicación que nos permitan acompañar nuestra comunicación: bien sean las manos, los ojos, las cejas (si, las cejas comunican y mucho!), la modulación de la voz…


Y tú, ¿cómo lo llevas?



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  1. Interesante artículo, Patricia. Muchas gracias por compartirlo.

    Yo sí me he dado cuenta estos días, de que gesticulo mucho más con las manos de lo que solía hacerlo antes.

    Esperemos que no tengamos que utilizar mascarilla de forma obligatoria durante mucho, mucho tiempo. Y no perdamos la costumbre de expresarnos con esa parte inferior de nuestra cara, mediante sonrisas, gestos, muecas…

    Un abrazo 🙂

    1. Pues si, Andrés. Esperemos que efectivamente no tengamos que usarla durante mucho tiempo y que podamos usar nuestra sonrisa para compartirla con los demás. Muchas gracias por comentar 🙂

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